domingo, 9 de agosto de 2015
ILUMINACIÓN INTIMA
domingo, 10 de febrero de 2013
CINES DE LA HABANA: RIALTO
Por: Lázaro Sarmiento
sábado, 26 de enero de 2013
LOS PAJAROS.
lunes, 2 de enero de 2012
EL GRAN GATSBY.

En una de esas encuestas que se hacen por esta época del año, Juan Marsé dice en La Vanguardia que su libro favorito del 2011 fue una “relectura apasionada” de El gran Gatsby de Francis Scott Fitzgerald, que leyó por primera vez cuando tenía 18 años. Y seguidamente cita el inicio de esta novela. "Cuando yo era más joven y más vulnerable, mi padre me dio un consejo en el que no he dejado de pensar desde entonces". La frase me recordó el entusiasmo que sentí cuando terminé la lectura de la primera edición cubana de esta obra, publicada una década antes del estreno en La Habana de su tercera adaptación cinematográfica. Me refiero a la película de 1974 de Jack Clayton, con guión de Francis Ford Coppola , protagonizada por Robert Redford, Mia Farrow y Karen Black…He perdido mi antiguo ejemplar de El gran Gatsby como también extravié otros libros emocionantes : Vuelo nocturno, de Antoine de Saint-Exupéry , y Aventuras Arthur Gordon Pym, de Edgar Allan Poe. Por suerte nunca he extraviado el placer como lector que estos títulos me proporcionaron en la adolescencia.

El gran Gatsby película lector
jueves, 1 de diciembre de 2011
CASABLANCA, ABRAZADOS AL RECUERDO.
Por: Lázaro Sarmiento
Cada vez que los reflectores de la nostalgia se mueven sobre el horizonte fílmico aparece Casablanca.
En La Habana, el canal Multivisión proyectó esta película la pasada madrugada y, como sucede siempre que se exhibe en alguna televisora del planeta, muchos espectadores se acomodaron en sus asientos favoritos para disfrutarla, quizás por tercera, quinta o sexta ocasión. Hay quienes como el autor del blog Migue y el Fabuloso Trompetista Invisible quisieran vivir los últimos años de vida en los fotogramas de esa cinta, aunque fuera como el más anónimo de los extras o el más insignificante objeto. Y en Cuba existe una emisora de música instrumental que ni un solo día deja de transmitir, a solicitud de sus oyentes, As time goes bye, el mítico tema de Casablanca.
Esta cinta que la Warner Bros lanzó en 1942 sigue funcionando en la segunda década del siglo veintiuno a “despecho de teorías estéticas y cinematográficas”.
Una encuesta realizada en 2008 por la revista británica Empire otorgó a Casablanca el puesto 18 entre las 500 mejores películas de la historia. Entre quienes la ubicaron en ese lugar estaban Guillermo Del Toro, Cameron Crowe, Quentin Tarantino y Pedro Almodóvar.

En un texto titulado Casablanca, o el renacimiento de los dioses, Umberto Eco analiza el fervor nostálgico que siempre suscita su exhibición y subraya que, desde el punto de vista de una crítica exigente, es una película muy modesta. Este ensayo figura en el libro La estrategia de la ilusión (Editorial Lumen, Barcelona, 1999).
“Fotonovela, folletín, donde la verosimilitud psicológica es muy débil y los efectos dramáticos se encadenan sin demasiada lógica. Y sabemos por qué: la película fue pensada a medida que se rodaba, y hasta el último momento ni el director los guionistas sabían si Ilse se marcharía con Víctor o con Rick.”
“Pero justamente porque están todos los arquetipos, justamente porque Casablanca es la cinta de otras mil películas y porque cada acto repite en ella un papel interpretado otras veces, opera en el espectador la resonancia de la intertextualidad. Casablanca lleva consigo, como en una estela de perfume, otras situaciones que el espectador refiere a este film sin recordar otras películas aparecidas después como Tener y no tener…Así que Casablanca no es una película, sino muchas, una antología.”
¿Qué tiene entonces Casablanca que mantiene su fascinación casi setenta años después de realizada? La respuesta la ofrecía ya en 1956 Guillermo Cabrera Infante, Caín, en las páginas de la revista habanera Carteles:
“ Casablanca es como mirar una vieja fotografía: ahí está uno, pero de alguna manera ése no es uno: por el medio está el recuerdo, el tiempo pasado y la renovada presencia fotográfica, ganada su batalla al tiempo, pero perdiéndola, porque el tiempo no pasa: pasa uno por él y como en un estrecho pasadizo de zarzas se deja el vestido y la piel en sus espinas: en fin, que el tiempo es como la banca en la ruleta, siempre gana, aun perdiendo gana. Y ha ganado contra Casablanca”.
Respuesta: “Son por el recuerdo”.
Imagen de abajo: El escritor Guillermo Cabrera Infante en un bar de Santiago de Cuba en el año 1959. película cinta televisión filme cine nostalgia estrategia ilusión Cabrera infante caín habana mejores películas historia espectadores time goes bye casablanca recuerdo
jueves, 16 de junio de 2011
SARA MONTIEL , PERDIDA EN LA HABANA.
Por: Lázaro Sarmiento
¿Qué habrá sido de La Sarita Montiel cubana?
Sara Montiel El último cuplé cines La Habana comercial película vidriera long play
domingo, 21 de marzo de 2010
PAPELES SECUNDARIOS, LA PELICULA AUTODESTRUCTIVA.
A pocos creadores los he visto hablar con tanto distanciamiento (¿o debí escribir amargura?) de una obra suya, como a Orlando Rojas sobre Papeles secundarios. Soy de los que aplauden el cuarto lugar que en la selección de los filmes más significativos de los últimos cincuenta años en Cuba, los críticos de cine reunidos en Camagüey en 2009 le otorgaron a esta cinta estrenada en La Habana en 1989. La opinión de Rojas que transcribo más abajo pertenece a la entrevista titulada Yo quiero el guión perfecto, realizada por Oneyda González para su libro Polvo de alas. El guión cinematográfico en Cuba (Editorial Oriente, 2009).
“Papeles secundarios fue una película que cerró todos los caminos. Nadie se acercó entonces para proponerme nada. Es una película cerrada en sí misma, autodestructiva. No sé si la gente pensó que terminé ahí, o que si después de ahí no podía hacer nada ya. No porque fuera buena, sino porque era una película hermética. Entonces no abrió puertas a nadie. Ni sirvió como ayuda a mi carrera posterior. Es una película que si la muestro no voy a conseguir presupuesto para otra. Es la primera vez que lo digo: Papeles secundarios es una película que arrastro sobre la espalda con una mezcla fortísima de amor, por ser tan difícil, y de odio, por ser traicionera. Es una película absolutamente complicada, alfo que le sigue pasando tantos años después. Hay gente que a los diez minutos está diciendo que es la peor película, o que es una maravilla. Solo que la gente que ve maravilla, en general no tiene dinero para hacer otra. Es decir, es un mundo cerrado. Es claustrofóbica, y yo he reproducido en la vida real después, la tragedia de Mirtha.”
En la selección citada, los críticos también colocaron a Papeles secundarios en el sexto lugar en guión (Osvaldo Sánchez); segundo lugar en Fotografía (Raúl Pérez Ureta); cuarto lugar en Edición (Nelson Rodríguez); y segundo lugar en dirección artística (Guillermo Mediavilla).
Después de Papeles secundarios, Orlando Rojas realizó en Cuba Las noches de Constantinopla (2001) y antes había filmado en 1985 la célebre Una novia para David.
Cine cubano Papeles secundarios Orlando Rojas guión película críticos cubanos de cine filmes significativos Cuba Oneyda González
martes, 15 de diciembre de 2009
CASABLANCA, ABRAZADOS AL RECUERDO.
Cada vez que los reflectores de la nostalgia se mueven sobre el horizonte fílmico aparece Casablanca.
Y cada vez que Casablanca se proyecta en alguna televisora del planeta, millones de espectadores se acomodan en sus asientos favoritos para disfrutarla, quizás por tercera, quinta o sexta ocasión. Y hay quienes como el protagonista del blog Migue y el Fabuloso Trompetista Invisible quisieran vivir los últimos años de vida en los fotogramas de esa película, aunque sea como el más anónimo de los extras o el más insignificante objeto. Y en La Habana existe una emisora de música instrumental que ni un solo día del mundo deja de transmitir, a solicitud de sus oyentes, As time goes bye, el mítico tema de Casablanca.
Esta cinta que la Warner Bros lanzó en 1942 sigue funcionando a “despecho de teorías estéticas y cinematográficas”.
Una encuesta realizada en 2008 por la revista británica Empire otorgó a Casablanca el puesto 18 entre las 500 mejores películas de la historia. Entre quienes la ubicaron en ese lugar estaban Guillermo Del Toro, Cameron Crowe, Quentin Tarantino y Pedro Almodóvar.

En un texto titulado Casablanca, o el renacimiento de los dioses, Umberto Eco analiza el fervor nostálgico que siempre suscita su exhibición y subraya que, desde el punto de vista de una crítica exigente, es una película muy modesta. Este ensayo figura en el libro La estrategia de la ilusión (Editorial Lumen, Barcelona, 1999).
“Fotonovela, folletín, donde la verosimilitud psicológica es muy débil y los efectos dramáticos se encadenan sin demasiada lógica. Y sabemos por qué: la película fue pensada a medida que se rodaba, y hasta el último momento ni el director los guionistas sabían si Ilse se marcharía con Víctor o con Rick.”
“Pero justamente porque están todos los arquetipos, justamente porque Casablanca es la cinta de otras mil películas y porque cada acto repite en ella un papel interpretado otras veces, opera en el espectador la resonancia de la intertextualidad. Casablanca lleva consigo, como en una estela de perfume, otras situaciones que el espectador refiere a este film sin recordar otras películas aparecidas después como Tener y no tener…Así que Casablanca no es una película, sino muchas, una antología”
¿Qué tiene entonces Casablanca que mantiene su fascinación después de de 67 años de realizada? La respuesta la ofrecía ya en 1956 Guillermo Cabera Infante, Caín, en las páginas de la revista habanera Carteles:
“ Casablanca es como mirar una vieja fotografía: ahí está uno, pero de alguna manera ése no es uno: por el medio está el recuerdo, el tiempo pasado y la renovada presencia fotográfica, ganada su batalla al tiempo, pero perdiéndola, porque el tiempo no pasa: pasa uno por él y como en un estrecho pasadizo de zarzas se deja el vestido y la piel en sus espinas: en fin, que el tiempo es como la banca en la ruleta, siempre gana, aun perdiendo gana. Y ha ganado contra Casablanca”.
Sobre los cuatro puntos de excelencia que como crítico le otorgó a Casablanca, Caín sugería a los lectores de Carteles preguntar ¿a qué vienen?
Respuesta: “Son por el recuerdo”.
TEXTOS RELACIONADOS:
CASABLANCA TODOS LOS DIAS EN LA RADIO
TOCALA OTRA VEZ, SAM, EN RADIO ENCICLOPEDIA
RADIO ENCICLOPEDIA: TRANSMITIENDO SAXOFONES Y MENSAJES ECOLOGICOS
película cinta televisión filme cine nostalgia estrategia ilusión Cabrera infante caín la habana mejores películas historia espectadores As time goes bye casablanca recuerdo
Umberto Eco
martes, 25 de agosto de 2009
PUBLICO AUTORIZADO A DESTRUIR CINE DESPUES DE FUNCION.

¡ Acción en la platea ¡
Por: Lázaro Sarmiento
Los espectadores de un cine de La Habana fueron autorizados por el dueño de la sala a destruir los asientos de la platea con sus propias manos una vez concluida la función. El cine se llamaba Renacimiento y estaba situado en la esquina de 15 y 14, en el barrio de El Vedado. Luego el local se transformó en el cine Ámbar. El incidente ocurrió en la década del cincuenta y forma parte de las memorias del crítico y director Enrique Colina, recogidas en el libro La Habana que va conmigo (Letras Cubanas, 2002), selección de Mario Coyula:
“En ese cine Renacimiento las butacas eran de madera mala, la pantalla era desastrosa, allí se ponían nada más que películas mexicanas. Este cine entra en bancarrota a principios del cincuenta. El propietario se arruina. El día que da la última función, el dueño anuncia que el cine va a ser remodelado y que todo el que estuviera allí, cuando se terminara la película, tendría derecho a destruir su butaca y todo lo demás que pudiera romper. Cuando se acabó la función ¡tembló Roma¡ porque acabaron, no hubo necesidad de tumbar el cine, la gente prácticamente lo tumbó, imagínense el gusto de la gente de poder romper cosas. Así surge el cine Ámbar, que tenía un aire acondicionado extraordinario”.
Los habaneros que disfrutaron de aquella función en la vieja sala Renacimiento constituyeron un público privilegiado. Nunca en el mundo los espectadores pueden, como en una película loca, destruir un cine después que en la pantalla aparece el letrero: THE END.
Cine La Habana cine de barrio películas mexicanas película Mario Coyula Enrique Colina platea
domingo, 17 de mayo de 2009
CINE LA RAMPA DE LA HABANA.
Por: Lázaro Sarmiento
El cine de Ensayo La Rampa forma parte casi a diario de mis rutas visuales pues vivo a unos cien metros de esta instalación de la calle 23 en el Vedado. Hoy observé que están cambiando las planchas de mármol que cubren una parte de su fachada. Se trata de un necesario retoque de maquillaje en la sala inaugurada en enero de 1955 con el propósito de exhibir filmes de reconocidos valores artísticos.
La Rampa fue uno de los primeros cines en pasar al control del Gobierno Revolucionario. El 11 de noviembre de 1959 la Compañía Operadora de Espectáculos La Rampa S.A. y su moderno cine fueron intervenidos por la Resolución 1104 del Ministerio de Recuperación de Bienes Malversados.
Para embarcar sus minerales por Oriente, Francisco Cajigas se valía de influencias con autoridades gubernamentales, entre ellas el Gral. Alberto Río Chaviano a quien pagaba $5 0000 mensuales. Y Cajigas contribuyó a la campaña presidencial de Batista con $100 000 en efectivo. Esta suma se la entregó personalmente al militar en el campamento de Columbia (Ver: Los Propietarios de Cuba 1958, de Guillermo Jiménez.)
Otro de los dueños del cine La Rampa, Buenaventura Dellundé Puyáns, era político y propietario del Bufete Dellundé que tenía sus oficinas en el Edificio Bacardí. Fue representante a la Cámara de 1948 a 1952.
La Rampa: 900 butacas.
martes, 5 de mayo de 2009
LA PRIMERA DE LAS DIVAS
Unos hilos invisibles sostenían los párpados envejecidos de Francesca Bertini para que sus ojos se mantuvieran abiertos ante la mirada pública y el bombardeo de las cámaras, arropada en una lluvia de luces. Esto pensé al descubrirla tardíamente en un reportaje en la prensa en octubre de 1981.
Miguel Barnet me había traído de Madrid un ejemplar de El País que, en la sección de Artes, incluía dos fotos de la legendaria actriz italiana. La primera era de archivo y pertenecía al melodrama operístico Asunta Spina (1914). Esta es la única película de la artista que se conserva de su etapa silente.
La otra imagen mostraba a la Bertini a los 90 años acompañada por el actor Fabio Testi. El Festival de Cine de San Sebastián homenajeaba por esos días a la antigua reina de las divas y ella acudía a todos los actos oficiales del brazo de Testi, como escoltada por un gigoló de lujo.
Entonces no existía Internet, el mundo no estaba globalizado como en el presente y un simple recorte de periódico constituía un valioso regalo para quienes la información representa mucho más que acumular datos: es morbo y placer.
Hasta ese momento, Francesca Bertini había sido para mí solo un nombre en las enciclopedias de cine. Los textos decían que en sus películas" sobresalía la frescura de una niña en su rostro de mujer, con perfil sensual de camafeo”. Luego estaba “la belleza de sus ojos, bordeados de negro por un maquillaje que los volvía más misteriosos”.

Los ojos que "embrujaron" a los hombres de las primeras generaciones del cine, ahora imitaban un jeroglífico chino, dibujado con finas líneas. En algún momento, la anciana debió acordarse de su antiguo poderío y fue entonces cuando sus ojos brillaron como los de una fiera: “Yo fui la primera diva, y era sólo una actriz que había creado un tipo de mujer. Yo inventé el neorrealismo… Pero lo hice toda sola: yo creé a Francesca Bertini”.
Afirmó que tenía el secreto de la juventud pero que no se lo diría a nadie y que regresaría a San Sebastián dentro de diez años. Murió antes, en 1985. Nunca he olvidado los hilos invisibles que sostenían sus párpados .
Entradas relacionadas:
lunes, 10 de noviembre de 2008
Hace unas horas el canal Multivisión de La Habana proyectó Casablanca. Y como sucede en todas las televisoras del planeta , seguramente muchos espectadores debieron acomodarse en sus asientos favoritos para disfrutar, quizás por tercera, quinta o sexta ocasión, esta cinta que la Warner lanzó en 1942 con un reparto formidable: Ingrid Bergman, Humphrey Bogart, Paul Henreid, Conrad Veidt, Claude Rains, Peter Lorre y Sídney Greenstreet.
Una encuesta realizada hace varias semanas por la revista británica Empire ubicó a Casablanca en el puesto 18 de las 500 mejores películas de la historia. Entre las personalidades que participaron en la selección estaban Guillermo Del Toro, Cameron Crowe, Quentin Tarantino y Pedro Almodóvar.
En un texto titulado Casablanca, o el renacimiento de los dioses, Umberto Eco analiza el fervor nostálgico que siempre suscita su exhibición y subraya que, desde el punto de vista de una crítica exigente, es una película muy modesta.
“Fotonovela, folletín, donde la verosimilitud psicológica es muy débil y los efectos dramáticos se encadenan sin demasiada lógica. Y sabemos por qué: la película fue pensada a medida que se rodaba, y hasta el último momento ni el director los guionistas sabían si Ilse se marcharía con Víctor o con Rick.”
(La estrategia de la ilusión, Editorial Lumen, Barcelona, 1999)
“Pero justamente porque están todos los arquetipos, justamente porque Casablanca es la cinta de otras mil películas y porque cada acto repite en ella un papel interpretado otras veces, opera en el espectador la resonancia de la intertextualidad. Casablanca lleva consigo, como en una estela de perfume, otras situaciones que el espectador refiere a este film sin recordar otras películas aparecidas después como Tener y no tener…Así que Casablanca no es una película, sino muchas, una antología”.
¿Qué tiene entonces Casablanca que mantiene su fascinación después de más de 67 años? La respuesta la ofrecía ya en 1956 Guillermo Cabera Infante, Caín, en las páginas de una publicación habanera:
Respuesta: “Son por el recuerdo”.