Por: Lázaro Sarmiento
Flash Gordon ya tiene 75 años. La edad parece no preocuparle porque, al igual que otros héroes de historietas, posee una extraordinaria capacidad para adaptarse a la evolución del público y la tecnología. "Lo que más me emociona de los cómics, es que si ya existían antes de la imprenta, pueden existir después". Esto dice el historietista y teórico del cómic Scott McCould, en la actualidad uno de los impulsores del llamado Webcómic.
La interactividad es un aporte que internet brinda al cómic. McCloud destaca: "Si usamos la web como ventana, podemos componer un cómic como si fuera música; sin preocuparnos de que nos topemos con el final de la página".

A diferencia del tradicional formato horizontal, internet permite crear cómics cuyas viñetas estén dentro de otras viñetas y las siguientes estén dentro de las anteriores, creando así infinitas ventanas que dan la sensación de profundidad, de "meterse" en la historia. Gracias a Internet, el lector puede elegir qué viñeta quiere que siga y cambiar así el destino de sus personajes. "La interactividad puede desempeñar un papel esencial en la evolución del cómic", apunta McCloud.
Flash Gordon fue creado en 1934 por el dibujante Alex Raymond. Se le considera una de las obras clásicas del cómic estadounidense. De la tira impresa pasó a la radio (1935), al cine y a la televisión. Fue el icono más conocido de la ciencia ficción hasta la aparición de La Guerra de las Galaxias (1977). En los años treinta se filmaron tres series sobre este personaje. Una de esas viejas series se pasó varias veces por la televisión cubana en las décadas del 60 y el 70.
Ming, personaje inolvidable de la televisión en blanco y negro .