Un edificio de la calle Colón entre Prado y Consulado conserva el esqueleto integro de su viejo ascensor en forma de jaula, de los que hubo muy pocos en La Habana. Desaparecieron muchos de los inquilinos contemporáneos de estas armazones pero sus hierros, que un día fueron símbolo de comodidad y modernismo, se niegan a convertirse en chatarra.
La Rumba de Tapota
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Entrevista al percusionista sagüero Lázaro Hernández Martínez, conocido como Tapota. A sus 69 años de edad asegura que no hay tambor en Sagua que lo supere y...
Hace 2 días










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