domingo, 12 de julio de 2015
sábado, 11 de julio de 2015
FOTOGRAMAS
Hay sucesos breves que brindan placeres muy privados que nunca olvidamos. Una vez entré a
la cabina de proyección de un
cine de barrio mientras transcurría la función. Me habían dicho que a mitad de
película, el joven proyeccionista salía siempre de su
angosto local y pedía en voz alta
fuego para prender un cigarro. Al día siguiente me senté en la
última fila del balcony, con una
fosforera en el bolsillo. Y gracias a la
chispa que alimenta el vicio, disfruté del filme con mis ojos alineados
con el haz de luz que daba vida a una historia en la pantalla. No solo los actores se revelaron de una
manera diferente. Parapetado junto a la
máquina rebobinadora, observé las obscenidades
gozosas del público en las butacas. Era una atmósfera de sombras chinescas con personas
reales y gemidos en sordina.
martes, 11 de marzo de 2014
ESQUINAS DE LA HABANA.
Prado y Neptuno, una de las esquinas fabulosas de La Habana. Pero el diseño del Hotel Parque Central le quitó vida y encanto a los antiguos portales del lugar, antes colmados de gente, librerías y bares. Ahora parece que el error no se repetirá en el nuevo Hotel Manzana (antigua Manzana de Gómez) pues el imponente edificio conservará sus tiendas y galerías en la planta baja.
martes, 24 de septiembre de 2013
SE BUSCA NOMBRE PARA LIBROBAR.
Hoy viendo fotos de
algunos cafés librerías y librobares en el mundo, escenarios donde se mezclan
la bebida y la literatura, constaté que si yo tuviera recursos (dinero) creara
en La Habana uno de estos locales con licencia de “cuentapropista”. Así daría rienda
suelta a mi antiguo sueño de ser barman. Nombres como los de Yourcenar, Padura
o David Foster Wallace estarían ligados a etiquetas de Mulata, Ron Santiago o
Guayabita del Pinar.
Por otro lado, habría
que ir buscándole el nombre...
Imagen: Antes del Período Especial en el magnífico local que hay en el sótano del cine Payret de La Habana : Salón Alhambra.
lunes, 23 de septiembre de 2013
LA BELLEZA Y LA LEYENDA.
“Para los griegos, la belleza, la armonía, y la proporción no eran conceptos de su inteligencia, sino disposiciones ligadas a su sensibilidad. Por eso eran un pueblo de estetas, en el que todos siempre buscaban, exigían, la belleza en todo. Por eso proyectaron con semejante violencia su sensibilidad sobre el mundo futuro en el que aún vivimos como súbditos bajo la expresión de aquella. ”
Fernando Pessoa (1888 —1935), en Apuntes para una estética no-aristotélica.
Cartel publicitario en publicación del Festival del Nuevo Cine Latinoamericano, en 2003, La Habana.
BALLET Y SEXO.
"No sabía nada sobre ballet. Creo que es muy sexy. Toda esa gente desnuda, como si se pintaran un ligero traje encima. Por eso es que todos estos viejos ricos apoyan el ballet. A sus esposas les gusta: y todos esos pas de deux seguro que tienen que ver con el sexo".
(Robert Altman (1925-2006) refiriéndose a su película The Company, de 2003, publicado en Página/12, Buenos Aires, 26.11.2006)
Imagen: Les garçons de la Danse - Ballet Masculino Flickr - Photo Sharing!. www.flickr.com .
jueves, 19 de septiembre de 2013
LOS CABALLOS SALVAJES DE CAYO ROMANO.
Los caballos salvajes de Cayo Romano (92 mil 600 hectáreas rodeadas de mar), en la costa norte de Camagüey, Cuba, constituyen un enigma. Hace más de diez años, la revista Flora y Fauna se refirió a ellos en un fotorreportaje de José Morales. Existen diversos criterios sobre el origen de estos animales. Ya en 1853 se testimoniaba su existencia. Hay quienes opinan, pero sin argumentación, que los caballos llegaron a Cayo Romano a consecuencia de un naufragio. O que descienden de los introducidos por franceses para la explotación del henequén y que con el tiempo adquirieron hábitos salvajes. Dicen que estos misteriosos caballos son muy difíciles de ver e imposibles de atrapar.
Imagen: Revista Flora y Fauna, no. 1, 2001.
jueves, 12 de septiembre de 2013
RADIOCENTRO
Primero fue inaugurado
el teatro de la esquina de L y 23, en El Vedado. Tres meses más tarde abría sus
puertas el edificio del imperio radial de los Mestre.
“La primera concreción
plena del Movimiento Moderno se asume convencionalmente expresada en el edificio
Radiocentro, de los arquitectos Gastón y del Junco, donde en 1944, se introduce
la lectura funcional de cada componente volumétrico y una estética funcional
sin deudas con el eclecticismo, en un programa avanzado para la época”.
(Arquitecto Luis Lápidus
en el libro póstumo La Encrucijada del Tiempo, presentado en La Habana).
“Como mayor accionista
de la CMQ y con la ayuda de empresarios nacionales y norteamericanos, compró
los terrenos de la esquina de L y 23 donde, el 3 de marzo de 1946, se puso la primera
piedra del futuro Radiocentro, y el 12 de marzo de 1948, se inauguró, con un
costo de 3 millones de pesos que, incluía aire acondicionado de 280 toneladas,
el primer edificio que en Cuba tuvo ese servicio proporcionado por una planta
central”.
Josefa Bracero
refiriéndose a Goar Mestre en su libro Televisión: ¿Ángel o demonio” (EnVivo
Ediciones, La Habana, 2012).
“Según específica el
historiador Oscar Luis López, en su obra La Radio en Cuba, el 23 de diciembre
de 1947, había sido inaugurado el aledaño Teatro Warner, con capacidad de mil
seiscientas cincuenta lunetas, que debió su nombre a la compañía de películas
Warner Brothers, que lo tenía arrendado. Y el 2 de enero de 1953, este teatro
pasó totalmente a la administración de los hermanos Mestre, ocasión en que se
le cambió el nombre por el de Radiocentro, actualmente cine Yara.
martes, 10 de septiembre de 2013
EL DESEO
Siempre quise esperar a alguien a la salida del cabaret, muy entrada la madrugada, jugando con la chispa de la fosforera. Luego, caminar por el medio de las calles semi vacías, dejando una estela de colonia. Subir las escaleras, cerrar la puerta, encender la música, abrir dos cervezas, intercambiar el alcohol entre las bocas, hacer el amor vulgarmente, mirar los techos de La Habana desde la ventana, extender mis brazos como almohada en el cuello... Todo lo disfruté en demasía. Solo faltó un detalle en este territorio de los deseos confesos: el cabaret.
CARTAS SOBRE LA MESA
He puesto sobre la mesa,
como en un juego de cartas, todas mis fotos de los últimos 25 años. Busco
afanoso el instante en que, de presa, me convertí en cazador. Salgo a la calle,
glorificada hoy por una epidemia de belleza. En alguna parte de la ciudad suena
una canción, ingenua y torpe. Trato de localizar un rostro conocido para
compartir una cerveza. Pero estoy rodeado de anónimos. En la platea del cine,
el proyector hace más horrible aún el filme y parece que todos los espectadores
han escapado de un geriátrico. Pienso que éste va resultar un mal día. Como
animal de costumbres, regreso al Vedado por los atajos de siempre, con mil formas arquitectónicas y puertas
cuyas molduras conozco de memoria. Estoy en mi apartamento, rodeado de imanes,
libros, la cafetera, la computadora, el teléfono, la mampostería que beso cada
cierto tiempo…En la televisión, un personaje menciona las palabras roon garden
. De pronto percibo una sacudida entusiasta. Roon garden me conecta con
afinidades privadas. Entonces voy a la caza de mis recuerdos, esa vanidad
secreta. Y logro olvidar las cartas sobre la mesa.
lunes, 5 de agosto de 2013
GRETA GARBO FUE SU IDOLO.
Por: Lázaro Sarmiento
A la edad de tres años, Eduardo Manet comenzó a asistir al cine de la mano de su madre. Iban a la sala Strand, que estaba en la calle San Miguel, en La Habana. En una entrevista reciente, el dramaturgo, novelista y cineasta cubano Manet recordó esa época de su infancia en la década de 1930:
“La primera película que me marcó (lo juro, no sobre la Biblia, sino sobre la colección completa de Cahiers de Cinéma) fue Anna Karenina con Greta Garbo. Por supuesto, mamá y yo lloramos durante todo el final de la película, con la secuencia con Freddy Bartholomew y la divina Garbo. Quien, dicho de paso, se convirtió, desde entonces, en mi ídolo, una santa a la que a veces yo hacía plegarias. Normal que tenga en la casa los más bellos libros con las fotos de la Divina, así como muchas de sus películas. Por desgracia, no todas están en dvd, aunque sí Anna Karenina, Marie Waleska y La Reina Cristina, con esa imagen del final. Garbo pregunta al eminente (y muy olvidado y a veces despreciado) Mamoulian: “¿Qué debo hacer? Mi amante murió, viajo con su cadáver hacia el exilio”. Respuesta del, en ese momento, genial director: “No haga nada. Su cara debe ser una página en blanco”. Y así fue. La más bella imagen, para mí, de la historia del cine.”
domingo, 9 de junio de 2013
TRENES SOBRE EL MAR.
Durante 46 años miles de toneladas de mercancías entraron a Cuba en vagones de ferrocarril desde Estados Unidos a través del Estrecho de la Florida. Fue la “primera línea internacional de ferrys ferroviarios”. El servicio se inauguró el 5 de enero de 1915 con el arribo al espigón de la ensenada de Atarés, en la Bahía de La Habana, de un lote de vagones refrigerados a bordo del ferry Henry M. Flagler, procedente de Cayo Hueso.
Los vagones de mercancías llegaban a sus destinatarios “de forma expedita, sin ningún tipo de manipulación, trasbordo o almacenaje de la carga”. Con el tiempo se incorporaron otros ferrys, incluidos los dos buques de su tipo mayores del mundo. El trayecto en los primeros tiempos duraba unas siete horas y media.
Se calcula que en el año 1957 el tráfico ferroviario entre Cuba y Estados Unidos sobrepasó el medio millón de toneladas de mercancías. Este sistema de ferrys ferroviarios cesó en agosto de 1961. Ese año, a causa del bloqueo del gobierno norteamericano contra Cuba, dejaron de llegar al puerto de La Habana “los trenes que circulaban por el mar”.
Estos datos aparecen publicados en un artículo de Manuel Rodríguez González, en la revista Mar y Pesca, de mayo de 2013.
Los vagones de mercancías llegaban a sus destinatarios “de forma expedita, sin ningún tipo de manipulación, trasbordo o almacenaje de la carga”. Con el tiempo se incorporaron otros ferrys, incluidos los dos buques de su tipo mayores del mundo. El trayecto en los primeros tiempos duraba unas siete horas y media.
Se calcula que en el año 1957 el tráfico ferroviario entre Cuba y Estados Unidos sobrepasó el medio millón de toneladas de mercancías. Este sistema de ferrys ferroviarios cesó en agosto de 1961. Ese año, a causa del bloqueo del gobierno norteamericano contra Cuba, dejaron de llegar al puerto de La Habana “los trenes que circulaban por el mar”.
domingo, 17 de febrero de 2013
HAVANA NOCTURNA: HAVANA CANÍBAL.

Autor de dos magníficos libros sobre la mafia norteamericana en Cuba, Enrique Cirules expone en el volumen Hemingway,los otros y yo (Ediciones Extramuros, 2012) el canibaleo de estos títulos. Una historia en la que están involucradas la editorial del New York Times y Hollywood.
“Estos dos libros míos sobre la mafia norteamericana en Cuba: El imperio de La Habana y La vida secreta de Meyer Lansky, han sido objeto del más desalmado canibaleo en la historia de la literatura. Un periodista estadounidense, radicado en New a York, J. T. English (amparado por los desmanes que se producen contra la cultura cubana) en el 2008 publicó Havana Nocturna, un libro con el tema de la mafia, donde se nos menciona –a mí y a Casielles- en más de ciento quince ocasiones, con el fin de asumir (de adueñarse) de de estos dos libros (cuyos copyright corresponden a 1993 y 2004), pero lo más cínico de la estafa, es que este Señor English alega su derecho también a utilizar estos relatos de Casielles , porque, según él, entre los días 24 y 26 de enero de 2007, desde New York, le realizó entrevistas por teléfono y correos electrónicos, y por tanto, puede disponer de sus memorias. Para esa fecha, Casielles se encontraba gravemente enfermo, ingresado en el hospital Piti Fajardo de La Habana, con un solo pulmón, donde tenía un cáncer, y solo respiraba auxiliado por un balón de oxígeno. Muere 17 días más tarde.
Sin embargo, la editorial del New York Times ha convertido el libro de T. J. English en un best seller mundial, asumido también por la Random House Mondadori en otros idiomas, y la Paramouth, con tres de los mayores productores de Hollywood, han anunciado la filmación de una película – texto y película manipuladora-, a pesar de lo cual, les he asegurado que todo este proyecto de estafa ha nacido herido de muerte”.
Este no es el tema del texto de Cirules incluido en el libro citado. El escritor lo comenta de pasada pero resulta sumamente de interés.
Este no es el tema del texto de Cirules incluido en el libro citado. El escritor lo comenta de pasada pero resulta sumamente de interés.
miércoles, 13 de febrero de 2013
LOS EDIFICIOS CUELLO DE CISNE DEL VEDADO.

Por:
Lázaro
Sarmiento
Detrás de mis espaldas se levantan los edificios cuello cisne del Vedado.
Desde una ventana como ésta en el Hotel Nacional, Jean Paul Sartre
contempló los rascacielos enanos del
Vedado cuando visitó la Isla en
1960 invitado por Carlos Franqui. En uno de los reportajes que salieron de esa
visita y que en el propio año 60 fueron recogidos en el libro SARTRE VISITA A
CUBA (Ediciones R, 1960), Sartre escribió:
“Personalmente, me gustan los rascacielos: apreciados uno por uno, los del
Vedado son bonitos. Pero los hay en todas partes y resultan un desorden de
formas y colores. Cuando la mirada trata de unirlos, se le escapan: no hay
unidad, cada uno vive por sí. Muchos son hoteles: el Habana Hilton, el Capri,
Veinte más.
Es una carrera de pisos: Uno más! ¿Quién pone más? A los quince, el
rascacielos es de bolsillo. Cada uno alarga el cuello para mirar el mar por
encima del hombro de su vecino. Potente y desdeñoso, el Nacional vuelve la espalda a esa agitación. Seis pisos y ni
uno más: ése es su título de nobleza.”
Ésta es solo una mínima observación,
sin trascendencia, en un montón de páginas
aguadas y lúcidas sobre nuestro país y la Revolución en 1960. Vale la
pena volver a la lectura del libro
SARTRE VISITA A CUBA.
domingo, 10 de febrero de 2013
CINES DE LA HABANA: RIALTO
Por: Lázaro Sarmiento
Arriba la
fachada actual del antiguo cine de Ensayo Rialto. Aquí disfruté HAIR, exhibida
en Cuba algún tiempo después de su estreno. La película HAIR me catapultó hacia la noche
habanera con un entusiasmo y unas energías de vivir tan grandes que su recuerdo
aún me causa placer. Luego, en los años noventa esta sala dejó de proyectar
películas y el local se convirtió en sede de una empresa de servicios
comerciales. El primer cine Rialto se inauguró en este mismo lugar, Neptuno
entre Prado y Consulado, en 1918. Ese año se abrió también el Apolo, cerca de
la esquina de Toyo. Según el libro EL CINE SILENTE EN CUBA, de Raúl Rodríguez
(Letras Cubanas, 1992), en 1918 en La Habana existían 42 cines.
Fachada de un cine de La Habna sin identificar.
viernes, 8 de febrero de 2013
LIBROS QUE VAN CONMIGO: AVENTURAS DE ARTHUR GORDON PYM
Por: Lázaro Sarmiento
Entre mis libros entrañables figura AVENTURAS DE ARTHUR GORDON PYM, de Edgard Allan Poe. Publicado en Cuba en 1968 por el Instituto del Libro, la edición contó con traducción y prólogo de Julio Cortázar. Fue el texto introductorio del escritor argentino el que me impulsó a la lectura de esta obra que Poe dio a conocer en Nueva York en 1838. Las palabras de Cortázar estimulan a enfrentarnos a la extraña y violenta poesía del relato. Ejemplo de magnífico prólogo.
“A las puertas de un gran misterio, Pym-Poe se ve precisado a callar. Y este silencio tiñe todo el libro con un horror sagrado, insinúa un sentido ambiguo en cada escena anterior, enriquece misteriosamente el relato y a la vez lo desnuda de su fácil truculencia para dejarnos entrever detrás de esas, matanzas, ese canibalismo, esa exhibición de cadáveres descompuestos, un signo profundo del hombre en lucha consigo mismo o con el destino”.
“Con estos elementos técnicos, mapas, sus recuerdos náuticos, algunos elementos, lo ceden sus impulsos y sus obsesiones. La crueldad, la angustia del encierro y del ahogo, la podredumbre y el hambre, el agobio de fuerzas ciegas, se ordenan y actúan bajo los dictados de una lúcida pericia narrativa."
El artista Raúl Martínez tuvo a cargo el diseño de portada de esta edición cubana de AVENTURAS DE ARTHUR GORDON PYM, de Edgard Allan Poe.
domingo, 3 de febrero de 2013
COMPRO VIDAS.
Por: Lázaro Sarmiento
Necesitaría varias de las siete vidas de un gato para concluir todos los libros que me gustaría leer antes de irme para siempre a un rincón invisible del universo. Esta tarde mientras buscaba Ejercicios para hacer de la esterilidad virtud, del irónico y eminente escritor Antón Arrufat, me vinieron a la mente algunos de los primeros libros que, recuerde yo, llegaron a mis manos. Creo que mi primera biblioteca estuvo conformada por:
1.- El Libro de Oro de la CMQ, 1959.
2.-Así es mi país, de Antonio Núñez Jiménez.
3.-Selecciones del Reader s Digest.
4.-El reposo del guerrero, de Rochefort Christiane
5. Varios números de Mecánica Popular.
6.-El Álbum de "postalitas” de la Revolución Cubana.
7.-Libro de Lectura (5to o 6to grado, editado en algún país latinoamericano).
8.-Los 500 millones de la Begún, de Julio Verde. (Nunca terminé su lectura)
9.-Y el Atlas Geográfico Mundial de Bolsillo. (Praga, 1963)
De cada uno, recuerdo un texto, algunas imágenes, un dato, o la curiosidad con la que eran hojeados. No sé ni cómo tempranamente llegué a El reposo del guerrero. Pero, me impactó la manera en que la joven descubre el cuerpo desnudo del guerrero tirado sobre la cama. Una descripción que desde entonces he recreado un millón de veces en mi imaginación.
Fotos: Con la maestra Martha en la graduación de sexto grado. Escuela Rubén Martínez Villena, de Luyanó.
SEXO EN LA CIUDAD
Se trata de una exposición abierta en la galería La Acacia (al costado del Capitolio de La Habana) . El título ya dice algo, o mucho, o nada. A la entrada de esta muestra de pinturas y fotografías se advierte que contiene imágenes que pueden dañar su sensibilidad. Su curador es el joven Píter Ortega Núñez (La Habana, 1982), licenciado en Historia del Arte y Premio Nacional de Critica del Arte Guy Pérez Cisneros (2008). Píter es autor del libro titulado Contra la toxina, en cuyo prólogo Rafael Acosta de Arriba opinó: “Apreciamos este libro no como el balbuceo de una voz que intenta alzarse en el concierto de la crítica, sino como una presencia precoz a la vez que firme en el panorama artístico cubano".
Ah, y la exposición Sexo en la ciudad es solo para mayores de 18 años.
Imagen: S/T, de la serie Carrera de triple filo, 2012, de Lidzie Alvisa.
Ah, y la exposición Sexo en la ciudad es solo para mayores de 18 años.
Imagen: S/T, de la serie Carrera de triple filo, 2012, de Lidzie Alvisa.
lunes, 28 de enero de 2013
SANTOS SUAREZ
Por: Lázaro Sarmiento
Santo Suárez es el lugar donde he sido más feliz en mi vida. Yo era de Luyanó con su esquina de Toyo, con la gente caminando por el medio de la calle, con la Vía Blanca y con los cafés de la Calzada de Concha y con mis pulcras escuelas, la primaria y la secundaria, construidas después de la Revolución. También en Luyanó estaban mis amigos de todos los días que jugaban a hacerse los héroes del beisbol y me llevaban al cine Ritz para que aprendiera a fumar a escondidas en el balcony mientras pasaban la película Tigres en alta mar.
Sin embargo, elegí a Santos Suarez como mi barrio adoptivo. Allí vivían mi abuela y mis tías. Santos Suárez con sus magníficos parques y los flamboyanes de la avenida Santa Catalina. ! Y qué decir de la esquina donde estaban la cafetería Niágara con sus sándwiches, el cine con sus estrenos de los jueves, la pizzería, una librería bien surtida y la parada de las rutas 37 y 79 ¡ Yo bajaba por la calle Estrada Palma y siempre me detenía frente a la casa blanquísima de Amelia Peláez para imaginarme una vida entre pinturas, plantas y cerámicas . Pero mi fachada preferida era la casita de madera en la misma calle y que por puro milagro ha sobrevivido hasta hoy, con un estilo que no es el nuestro pero de un encanto que es universal. Y, sobre todo, en Santos Suárez descubrí el gozo expectante y el placer sexual mientras caminaba acompañado hacia la Ward, la heladería que pronto se convertiría en símbolo de mis deseos y hallazgos.
Arriba: Casa de Amelia Peláez en la calle Estrada Palama, donde también se levanta la casita de madera que se muestra abajo.
RUTAS DE LA INFANCIA
Por: Lázaro Sarmiento
El ATLAS GEOGRAFICO MUNDIAL DE BOLSILLO, editado en Praga en 1963, fue el primer libro que adquirí de niño. Se lo compré a un vendedor que ofertaba su mercancía en la
entrada del Hospital La Benéfica, en la Calzada de Concha, en Luyanó. Luego, Higinio,
un
joven capitán de barco que visitaba a mi familia
, me
contaba con el Atlas en las manos de
rutas trasatlánticas y de lejanos puertos que encendían mi curiosidad. También hablaba de tormentas oceánicas y de peces gigantescos. Con el tiempo, aquel capitán de la Flota Cubana de Pesca desapareció
de mi entorno. Y desaparecieron estados como la
URSS, la RDA y lo misma Checoslovaquia, donde imprimieron los mapas especialmente para los cubanos. El Atlas envejeció y el mundo se rejuveneció.
Pero no cambió mi nostalgia por las clases de geografía cuando Higinio me decía que el mundo cabía en un bolsillo.
sábado, 26 de enero de 2013
LOS PAJAROS.
Por: Lázaro Sarmiento
Detrás
de esta fachada disfruté de una
de las emociones más intensas de mi vida como espectador. En el cine
Los Ángeles, de la calle Juan Delgado,
en el barrio Santos Suárez, pasaban la
película Los pájaros, de Alfred Hitchcock, que en Cuba se estrenó en 1974. Recientemente volví a ver esta cinta pero no pude recuperar el deslumbramiento de la primera vez. Y aunque
Los pájaros no ha perdido méritos ante mis ojos,
la emoción ha sido distinta. Tampoco la sala Los Ángeles es la misma de mi adolescencia. Según me dijeron unos vecinos, el cine cerró hace años porque unos
murciélagos anidaban en su techo (¿homenaje a Hitchcock?) . Nunca más ha proyectado
películas.
domingo, 6 de enero de 2013
LOS REYES MAGOS VENIAN EN LA LIBRETA DE ABASTECIMIENTO.
Por: Lázaro Sarmiento
Muy pocas veces busqué debajo de la cama los juguetes de Melchor, Gaspar y Baltasar los dias seis de enero. Los descubría recién llegaban de la ferretería que estaba en la Calzada de Concha, en Luyanó. Recuerdo algunos de los juguetes que disfruté mediante el sistema diseñado en Cuba en la década de 1960 para que los niños recibieran regalos en su día mágico del año: uno básico, otro adicional y un tercero dirigido.
A un lector no familiarizado con la historia de los avatares cotidianos de esta Isla puede resultarle incomprensible la frase “uno básico, otro adicional...”. En pocas palabras: los padres podían adquirir en las tiendas estatales tres juguetes para cada hijo. El juguete básico era de mayor precio y podía ser una bicicleta, una muñeca, unos patines o un juego de carpintero. Los otros eran de precios inferiores.
Para algunas personas el sistema establecido era agónico. Llegó a incluir turnos por teléfono en el acceso a los comercios. Para otras, la distribución de los juguetes del Día de Reyes por la cartilla de racionamiento establecía una igualdad por decreto mucho más equitativa que tiendas repletas de juguetes y bolsillos vacíos. (1)
Ahora invitar a Melchor, Gaspar y Baltasar a que dejen su regalo debajo de la cama o en un sitio especial de la casa es una decisión condicionada por la economía familiar. Y hacerlo con ostentación en las condiciones actuales de la sociedad cubana puede herir la sensibilidad infantil. Sucede que hay familias que conviven con holgados Reyes Magos. Muchas no.
La manera en que este tema se asume no solo tiene que ver con las posibilidades materiales, sino con la ética y la inteligencia de los padres.
En aquella época de los “juguetes por la libreta” surgieron insatisfacciones, tribulaciones y frustración porque muchas veces el juguete que anhelábamos no era el que nos tocaba .Pero el mundo de los adultos, como el de los niños, no es perfecto. El juguete básico y los adicionales fueron en su momento expresión de principios solidarios y de igualdad social. Esos artículos normados y observados con incertidumbre detrás de los cristales de las vidrieras formaron parte de los sueños y las alegrías de millones de niños cubanos.
A un lector no familiarizado con la historia de los avatares cotidianos de esta Isla puede resultarle incomprensible la frase “uno básico, otro adicional...”. En pocas palabras: los padres podían adquirir en las tiendas estatales tres juguetes para cada hijo. El juguete básico era de mayor precio y podía ser una bicicleta, una muñeca, unos patines o un juego de carpintero. Los otros eran de precios inferiores.
Para algunas personas el sistema establecido era agónico. Llegó a incluir turnos por teléfono en el acceso a los comercios. Para otras, la distribución de los juguetes del Día de Reyes por la cartilla de racionamiento establecía una igualdad por decreto mucho más equitativa que tiendas repletas de juguetes y bolsillos vacíos. (1)
Ahora invitar a Melchor, Gaspar y Baltasar a que dejen su regalo debajo de la cama o en un sitio especial de la casa es una decisión condicionada por la economía familiar. Y hacerlo con ostentación en las condiciones actuales de la sociedad cubana puede herir la sensibilidad infantil. Sucede que hay familias que conviven con holgados Reyes Magos. Muchas no.
La manera en que este tema se asume no solo tiene que ver con las posibilidades materiales, sino con la ética y la inteligencia de los padres.
En aquella época de los “juguetes por la libreta” surgieron insatisfacciones, tribulaciones y frustración porque muchas veces el juguete que anhelábamos no era el que nos tocaba .Pero el mundo de los adultos, como el de los niños, no es perfecto. El juguete básico y los adicionales fueron en su momento expresión de principios solidarios y de igualdad social. Esos artículos normados y observados con incertidumbre detrás de los cristales de las vidrieras formaron parte de los sueños y las alegrías de millones de niños cubanos.
(1) Ver Encuesta sobre el Nivel de Vida del Trabajador Agrícola Cubano realizada por la Agrupación Católica Universitaria. Artículo Estructura y miseria del campo cubano (1958)publicado en la revista Carteles, La Habana, 16 de marzo de 1958, pp 38-40, 113-114.Ver más
miércoles, 2 de enero de 2013
ANTIGUOS ASCENSORES EN LA HABANA
Un edificio de la calle Colón entre Prado y Consulado conserva el esqueleto integro de su viejo ascensor en forma de jaula, de los que hubo muy pocos en La Habana. Desaparecieron muchos de los inquilinos contemporáneos de estas armazones pero sus hierros, que un día fueron símbolo de comodidad y modernismo, se niegan a convertirse en chatarra.
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